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EL TIEMPO PASA, ARRASA
Esa mujer que entonces era un fuego eterno chisporroteando fuerza y luz no es mas que sombra y pesadumbre agobio un gran frío en la mirada. Ojos verdes que ayer hacían bailar la vida playazo verde y agua como filigrana de plateros expertos pero Cronos, violento, adelantó furioso ahogó los destellos de los agudos bordes del diamante ahora opaco en su mirada. Es una luz fantasma de la estrella apagada en medio de lo inmenso. Solo la majestuosidad de su presencia abrazada al recuerdo la salvan del naufragio.
tomado del especial de La bodega del diablo
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